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HÁBITOS ATÓMICOS

Foto del escritor: Ilse Maldonado
Ilse Maldonado
29 feb 2024
5 min de lectura




Durante el proceso de recuperación de mi lesión, retomé un hábito que dejé por "falta de tiempo", lo hacía cada mes ocasionalmente, pero decidí poner un horario en mi calendario, ya que así podía automatizar una señal que le mandara el mensaje a mi cabeza de: HAZLO, y así mi desidia disminuiría. Sinceramente al principio funcionó muy bien, pero sabía que en ocasiones me iba a costar porque lo puse en un horario nocturno (en ese momento funcionaba, porque suelo ser productiva en las noches). Con el paso de los meses a veces no leía, otros días sólo le dedicaba 15 minutos, etc. Sin juzgarme por no hacerlo SEGÚN LO PLANEADO, opté por otra estrategia:


Un día de la semana uniría dos hábitos y una recompensa, que por separado me encantan, pero juntos son una explosión de felicidad...

... Escribir, leer, y tomar café.



Me parece esencial dejar claro lo anterior, porque sin duda fue una de las razones por las cuales me inspiré a crear este blog, y este fue uno de los libros que me ayudaron a entender si lo que estaba haciendo con mi vida tenía coherencia y me estaba llevando a ser una mejor versión de mí.




El sorprendente poder de los hábitos atómicos



En este capítulo James Clear nos explica la importancia de ir acumulando pequeños esfuerzos diariamente, ya que aunque ese 1% parezca un granito de arena, al mediano y largo plazo se va haciendo un mar de acciones.

Nuestros hábitos nos revelan nuestra personalidad y naturaleza. Sin importar dónde estemos parados ahora, es fundamental analizar si estos nos están llevando al lugar que queremos.

No obstante, el proceso para llegar ahí no es lineal, hay un punto que llama el abismo de la desilusión, donde muchas personas se estancan y desisten, generalmente por no ver de forma rápida algún cambio. Sin embargo, para aquellos que continúan, estos resultados suelen tomarse su tiempo, pero tienen un impacto más poderoso en sus vidas.


Por ejemplo, tanto en el deporte como en mi trabajo me llegó a pasar esto al inicio:


"He estado haciendo llamadas y asesorías durante un mes, pero no he logrado cerrar ningún negocio"

"He entrenado durante semanas mis lanzamientos, pero no he logrado aumentar mi distancia"



Y aquí sabiamente lo dice el autor: "El trabajo no se desperdicia, sólo se acumula" (pág. 21). Es cuestión de tiempo para cumplir nuestras metas. Este concepto es lo que llama la meseta de potencial latente; nuestro progreso no es lineal y ascendente, sino que en un momento dado se retrasa, toma meses, o inclusive años lograrlo, y como decía, es ahí donde la motivación se termina, pero la disciplina tiene que seguir. Por lo tanto, esta última debe de estar construida por hábitos que tengan sentido por sí mismos y en conjunto sean sencillos de hacer y mantener a través de nuestra rutina diaria.



OLVIDA LAS METAS Y MEJOR ENFÓCATE EN LOS SISTEMAS


Esta parte rompió muchas de mis creencias, porque a pesar de ser una persona que planea, y se organiza, no estaba poniendo el foco en el lugar correcto, porque suele ser confuso entender la diferencia entre un resultado y qué es lo que hacemos para llegar a ello. Suena fácil, pero observarlo en nuestra cotidianidad es muy distinto.


"Las metas son los resultados que quieres obtener. Los sistemas son los procesos que sigues para alcanzar esos resultados". (pág.23)



Los ejemplos que el autor plantea en este capítulo me parecen excelentes (recomiendo analizarlos), y lo hace en base a un cuestionamiento esencial:


"¿Si ignoras tus metas y te enfocas únicamente en tu sistema, podrías también alcanzar el éxito? (pág.23)


En mi experiencia deportiva me pasó muchas veces que la meta era ganar el campeonato nacional al final de cada temporada, y era un objetivo que en automático teníamos. ¿Cuál era el motivo detrás de esto? Simplemente porque sabíamos que éramos buenos y teníamos el potencial para hacerlo. Sin embargo, en retrospectiva, el enfoque se perdía, por ejemplo en torneos de preparación "el hambre de querer ganar todo" se hacia presente, y se caía en hábitos que en el momento nos daban el resultado esperado (o no), por aptitudes físicas y técnicas de algunos jugadores, pero que para la meta mayor sólo nos estaban preparando para fallar.


La falta de experiencia y conocimiento pueden explicar lo anterior, pero también la retroalimentación, o en otras palabras, la capacidad de ver en qué tenemos que mejorar, la cual que es primordial para mantener un proceso exitoso. Este es un ejercicio que requiere mucha humildad, apertura y una virtud suficiente de readaptación, por ello considero que en muchas ocasiones los equipos que tienen metas altas como ganar campeonatos, y no lo logran, suelen tener una retroalimentación muy negativa o sensaciones de frustración, tristeza y enojo más constantemente.


Lo cual sin duda, nos hace preguntarnos, si somos capaces en los aspectos básicos (técnicos, físicos, mentales, etc.) para tener éxito, ¿qué es lo que podría estar fallando?


El autor numera cuatro problemas que son los que nos estarían limitando para lograr un sistema de hábitos efectivo:


Problema 1: Los ganadores y los perdedores comparten las mismas metas.


"Todos los atletas olímpicos desean ganar una medalla de oro. Todos los candidatos quieren obtener el empleo. Si la gente que tiene éxito y la que no lo consigue comparten la misma meta, esta última no puede ser lo que distingue a los ganadores de los perdedores... La meta siempre estuvo ahí. No fue hasta que implementaron un sistema de pequeñas mejoras continuas cuando lograron alcanzar un resultado totalmente distinto a los anteriores". (pág. 24)


Problema 2: Alcanzar una meta consiste únicamente en un cambio momentáneo.


"Imagina que tienes una habitación muy sucia y desordenada y que estableces la meta de limpiarla y ordenarla. Si reúnes la energía para hacer el trabajo necesario, entonces habrás ordenado tu habitación, al menos por un momento. Pero si mantienes los mismos hábitos descuidados y desordenados que te llevaron a tener una habitación en mal estado, pronto volverás a tener una pila de cosas fuera de lugar y estarás a la espera de un nuevo arranque de motivación para limpiarla de nuevo." (pág.24)


Problema 3: Las metas restringen la felicidad.


"Me prometía a mí mismo que finalmente me relajaría y sería feliz una vez que lograra desarrollar nueve kilos más de musculatura o una vez que mi negocio fuera mencionado en el diario The New York Times". (pag.24)


Problema 4: Las metas no coinciden con el progreso a largo plazo.


"Muchos corredores entrenan durante meses, pero tan pronto como cruzan la línea de meta, dejan de entrenar. La carrera ya no está ahí para motivarlos. Cuando todo tu trabajo se enfoca en una meta en particular, ¿qué queda para motivarte una vez que la alcanzas? Esta es la razón por la cual muchas personas regresan a sus viejos hábitos malos una vez que alcanzan una meta". (pág.25)



¿Te has sentido identificado? Comparte tu experiencia(:





2 comentarios


samantharoslel1423
29 feb 2024

Que chingon Ilse! El problema #3 me resonó mucho, muuy buen vlog 🫶🏻


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Ilse Maldonado
Ilse Maldonado
01 mar 2024
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Muchas gracias Sam(: Qué bueno que te gustó, ¿tú cómo lo conectaste?

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